Una nave espacial que se lanzará en 2026 intentará resolver un misterio de larga data: cómo Marte adquirió sus dos pequeñas lunas, Fobos y Deimos. La misión, dirigida por la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (MMX), recolectará una muestra de Fobos y la devolverá a la Tierra, brindando a los científicos la primera oportunidad de analizar directamente la composición de la luna.
Las dos teorías principales
Actualmente, existen dos hipótesis principales sobre los orígenes de Fobos y Deimos. El primero sugiere que Marte los capturó como asteroides, ya sea como un par preexistente o como un solo asteroide que se dividió. El segundo postula que se formaron a partir de escombros expulsados después de un impacto masivo en Marte, de manera similar a cómo se cree que se originó la luna de la Tierra.
La diferencia clave radica en la composición de las lunas. Los asteroides capturados probablemente tendrían una composición seca y rica en carbono, mientras que el material de un impacto marciano mostraría signos de derretimiento pasado e incluso podría contener restos de antiguas rocas marcianas.
Cómo funcionará la misión
La nave espacial MMX llegará a las lunas marcianas en 2027. Orbitará tanto Fobos como Deimos, recopilando datos con cámaras y espectrómetros para evaluar la composición de su superficie. Fundamentalmente, la misión incluye un rover diseñado para aterrizar en Fobos y recolectar muestras tanto de su superficie como de varios centímetros debajo.
Está previsto que estas muestras regresen a la Tierra en 2031. Una vez en los laboratorios terrestres, los científicos las analizarán en busca de rastros de derretimiento pasado, lo que indicaría un origen de impacto. Si se encuentran materiales ricos en carbono y evidencia de agua, la teoría de la captura de asteroides gana terreno.
Por qué esto es importante
Comprender los orígenes de Fobos y Deimos no se trata solo de la historia lunar. Phobos orbita tan cerca de Marte que puede contener fragmentos del planeta de una época en la que todavía fluía agua líquida en su superficie. Esto significa que la misión podría ofrecer una ventana única al clima pasado y la evolución geológica de Marte.
“Existe la posibilidad de que Fobos pueda tener fragmentos del antiguo Marte de cuando tenía agua líquida, por lo que también aprenderíamos mucho sobre la historia de Marte”. — Emelia Branagan-Harris, Museo de Historia Natural de Londres.
La misión MMX representa un paso crítico para desentrañar los misterios del sistema marciano y podría remodelar nuestra comprensión de la formación y evolución planetaria.
Se espera que la misión proporcione respuestas definitivas sobre los orígenes de las lunas, ayudando a los científicos a reconstruir mejor la historia de Marte y su lugar en el sistema solar.




















