Arqueólogos en Grecia han desenterrado herramientas de madera notablemente conservadas que datan de hace casi medio millón de años, haciendo retroceder la línea de tiempo conocida de la tecnología humana basada en la madera. El descubrimiento (un palo de excavación y una herramienta más pequeña no identificada) demuestra que los primeros ancestros humanos no solo usaban piedra y hueso, sino que elaboraban y utilizaban activamente madera para herramientas, posibles armas e incluso para la construcción de refugios mucho antes de lo que se pensaba.
Preservación inesperada en Grecia
Las herramientas fueron encontradas en una antigua mina de lignito (lignito) cerca de Marathousa, en la península del Peloponeso. El sitio, que alguna vez estuvo a orillas de un lago, ahora es tierra firme, pero las condiciones de anegamiento y el entierro profundo (aproximadamente 30 metros bajo tierra) preservaron la madera contra la descomposición típica. Como explica la arqueóloga paleolítica Annemieke Milks de la Universidad de Reading, encontrar artefactos de madera es extraordinariamente raro debido a su carácter perecedero, lo que hace que este descubrimiento sea “increíblemente afortunado”.
Detalles de los artefactos
El hallazgo principal es un palo de excavación, reconstruido a partir de cuatro fragmentos y que mide aproximadamente 81 centímetros (2,5 pies) de largo. El análisis confirma que se le dio forma deliberadamente (se quitaron las ramas y se formó un mango) y se usó para cavar. La segunda herramienta, hecha de sauce y de menos de 8 centímetros de largo, sigue siendo más enigmática. Muestra una forma clara pero se desconoce su función exacta; Es posible que se haya utilizado junto con otras herramientas de piedra o hueso para trabajos detallados.
Por qué esto es importante: reescribir la historia humana temprana
La supervivencia de estas herramientas cuestiona la suposición de que los primeros homínidos dependían únicamente de la tecnología de la piedra. Es probable que la madera estuviera mucho más extendida en los primeros juegos de herramientas de lo que sugiere el registro arqueológico, simplemente porque se descompone muy rápidamente. El descubrimiento resalta una brecha crucial en nuestra comprensión de la vida prehistórica: durante mucho tiempo nos hemos centrado en materiales duraderos como la piedra, pasando por alto la ubicuidad de la madera en la supervivencia diaria.
Un creciente conjunto de pruebas
Este no es un caso aislado. Descubrimientos similares en los últimos años apuntan a una larga tradición, en gran parte oculta, de fabricación de herramientas de madera. En Zambia, los troncos perfilados datan de hace 480.000 años, mientras que las herramientas neandertales procedentes de Italia (cuñas, palos de excavación, mangos) tienen alrededor de 171.000 años. Aún más antiguo, un artefacto de madera pulida del río Jordán data de hace 780.000 años, aunque su forma exacta ahora está incompleta.
Implicaciones para las especies de homínidos
Las herramientas de Marathousa podrían haber sido elaboradas por neandertales o por Homo heidelbergensis, lo que sugiere que los homínidos anteriores poseían tecnologías sofisticadas basadas en la madera. El antropólogo Bruce Hardy señala que “solo estamos encontrando una cantidad muy pequeña de cultura material” debido a la naturaleza perecedera de estos materiales, lo que implica que queda mucho más por descubrir.
Los hallazgos refuerzan la idea de que los primeros humanos y sus ancestros eran más adaptables e ingeniosos de lo que se pensaba anteriormente, capaces de aprovechar su entorno de manera efectiva con herramientas que rara vez encontramos en la actualidad.
La supervivencia de estas herramientas es un raro vistazo a la vida cotidiana de las personas de hace cientos de miles de años, y nos recuerda que gran parte del pasado de la humanidad permanece enterrado (y probablemente seguirá así) bajo el suelo.

























