La startup finlandesa Donut Lab ha publicado nuevos resultados de pruebas que demuestran el rendimiento excepcional de su batería de estado sólido en condiciones de calor extremo. Realizadas por el Centro de Investigación Técnica VTT de Finlandia, las pruebas muestran que la batería no solo funciona a temperaturas de hasta 100 °C (212 °F), sino que aumenta su capacidad a medida que aumentan las temperaturas. Esto contrasta marcadamente con las baterías de iones de litio convencionales, que se degradan o incluso se incendian en condiciones similares.
Tolerancia al calor: una ventaja clave
Las pruebas compararon el rendimiento de la batería a temperatura ambiente (20°C), 80°C (“alto calor”) y 100°C (“calor extremo”). La celda de estado sólido de 3,6 V/26 amperios-hora entregó 24,9 Ah a temperatura ambiente. Sin embargo, a 80°C, produjo 27,5Ah (una mejora del 110,5%) y a 100°C alcanzó 27,6Ah (107,1% del rendimiento a temperatura ambiente). Si bien la bolsa exterior perdió su sello de vacío debido al calor, la batería siguió siendo funcional y recargable.
Este es un avance significativo. Las baterías tradicionales de iones de litio dependen de electrolitos líquidos, que se vuelven inestables e inflamables a altas temperaturas. Esta inestabilidad conduce a una “fuga térmica”, una peligrosa reacción en cadena que puede provocar incendios. Las baterías de estado sólido, por el contrario, utilizan un material conductor “seco” que elimina este riesgo.
La promesa de la tecnología de estado sólido
Las baterías de estado sólido se han considerado durante mucho tiempo el “santo grial” de la tecnología de baterías. Ofrecen varias ventajas sobre los de iones de litio de base líquida: carga más rápida, rendimiento mejorado en temperaturas extremas y mayor densidad de energía. Esto podría traducirse en vehículos eléctricos con mayor autonomía, tiempos de repostaje más rápidos y mayor seguridad.
La clave es el electrolito sólido. A medida que aumentan las temperaturas, la resistencia interna del material sólido disminuye, lo que permite que los iones se muevan más libremente, aumentando así la capacidad. Esto es precisamente lo que demostraron las pruebas de VTT.
Preguntas restantes y pruebas futuras
Si bien estos resultados son prometedores, quedan algunas preguntas. VTT no verificó de forma independiente la química de la batería de Donut Lab, tomándola al pie de la letra. Además, las pruebas no abordaron el “problema de las dendritas”: crecimientos microscópicos dentro de la batería que pueden provocar cortocircuitos eléctricos con el tiempo.
Donut Lab ha reconocido estas preocupaciones y está planeando realizar más pruebas independientes para abordarlas, como parte de su serie en curso “I Donut Believe”. La siguiente fase de pruebas será fundamental para establecer la confiabilidad y escalabilidad a largo plazo de esta tecnología.
En última instancia, los últimos hallazgos de Donut Lab subrayan el potencial de las baterías de estado sólido para superar las limitaciones de la tecnología actual de iones de litio, pero se necesita mayor verificación antes de su adopción generalizada.























