Investigaciones emergentes sugieren que las vesículas microscópicas extraídas de la planta de madreselva pueden reducir significativamente la inflamación intestinal y restaurar un equilibrio saludable de bacterias en estudios preclínicos de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). El estudio, que combina las tradiciones herbarias orientales con la ciencia occidental moderna, apunta hacia una nueva clase potencial de terapias naturales para una afección que afecta a millones de personas en todo el mundo.

La creciente carga de la EII

La enfermedad inflamatoria intestinal, que abarca la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, se caracteriza por una inflamación crónica del tracto digestivo. Los pacientes suelen sufrir dolor abdominal debilitante, diarrea y pérdida de peso, al tiempo que enfrentan un riesgo elevado de cáncer colorrectal. La prevalencia de la EII ha aumentado en los últimos años, particularmente en países en rápido proceso de industrialización como China e India, a medida que las dietas se inclinan hacia los alimentos procesados ​​y los estilos de vida occidentales. Este cambio en la dieta altera el microbioma intestinal, la compleja comunidad de bacterias esenciales para la función inmune y la salud intestinal.

El microbioma intestinal contiene más genes que el propio genoma humano, y los desequilibrios en la diversidad bacteriana, en particular una disminución de especies beneficiosas como Bacteroides y Firmicutes, están fuertemente relacionados con el desarrollo de la EII. Cuando estas bacterias clave disminuyen, la barrera intestinal se debilita y la inflamación aumenta.

Sistema de administración de la naturaleza: nanovesículas de madreselva

Los tratamientos actuales para la EII, incluidos los inmunosupresores y los productos biológicos, a menudo conllevan efectos secundarios importantes y no siempre brindan un alivio total. Los investigadores ahora están explorando enfoques alternativos, con la madreselva, una planta históricamente utilizada en la medicina tradicional china para las dolencias gastrointestinales, ocupando un lugar central.

El equipo de investigación, dirigido por el profesor Xiaozhou Mou de la Facultad de Medicina de Hangzhou, se centra en nanovesículas derivadas de madreselva: pequeños paquetes producidos de forma natural que contienen un cóctel de moléculas beneficiosas (ARN, lípidos y metabolitos). Estas vesículas actúan como sistemas de entrega específicos, protegiendo y transportando su carga directamente a las células.

Los estudios confirman la capacidad de las vesículas para reducir la inflamación, mejorar la respuesta inmune, combatir las bacterias e incluso reducir la fiebre. En modelos experimentales de EII, el extracto de madreselva redujo significativamente los marcadores inflamatorios en ratones, protegiendo la barrera intestinal y aliviando los síntomas de la enfermedad.

Hallazgos inesperados: materia fecal activada por el calor

Curiosamente, el estudio descubrió un hallazgo sorprendente sobre el trasplante de microbiota fecal (FMT), un tratamiento en el que las bacterias intestinales de un donante sano se transfieren a un paciente. Los investigadores encontraron que la materia fecal activada por calor (bacterias muertas) era más eficaz que la materia fecal con bacterias vivas. Esto desafía la comprensión convencional de que se necesitan bacterias vivas para que el FMT funcione, abriendo la puerta a una terapia estandarizada basada en píldoras derivada de moléculas microbianas que sería más segura y más fácil de administrar.

Direcciones futuras e impacto potencial

Si bien aún se están investigando los mecanismos detrás de los efectos terapéuticos de la madreselva, el equipo de investigación se centra en identificar qué compuestos bioactivos son responsables y cómo interactúan con las células intestinales humanas. Si más estudios validan estos hallazgos, podrían realizarse ensayos clínicos en humanos, que podrían ofrecer a los pacientes con EII un tratamiento natural seguro y eficaz.

El potencial se extiende más allá de la EII: esta investigación podría allanar el camino para explorar los beneficios terapéuticos de las nanovesículas de otras plantas medicinales en una amplia gama de enfermedades.

“Este enfoque es único porque utilizamos todo el ‘paquete de comunicación’ que produce la planta: las nanovesículas”, explica el profesor Mou. “Estas vesículas están diseñadas por la naturaleza para proteger y entregar un complejo cóctel de moléculas beneficiosas directamente a las células”.

Este estudio representa un paso prometedor hacia aprovechar el poder de los compuestos naturales para abordar las enfermedades inflamatorias crónicas, ofreciendo esperanza para un futuro en el que las terapias eficaces basadas en plantas se conviertan en una realidad.