Los pingüinos emperador enfrentan una crisis mientras el derretimiento del hielo interrumpe el proceso crítico de muda

Los pingüinos emperador, que ya son una de las especies más vulnerables del mundo, se enfrentan ahora a una nueva amenaza: la interrupción de su ciclo de muda anual debido a la rápida reducción del hielo marino de la Antártida. Los científicos han descubierto que el proceso esencial de las aves de mudar y volver a crecer las plumas, vital para la supervivencia en el duro clima antártico, se está viendo gravemente comprometido por el cambio climático.

El peligroso ciclo de muda

Cada año, los pingüinos emperador deben pasar semanas en hielo marino estable para renovar completamente sus plumas. Este proceso, conocido como “muda catastrófica”, los deja temporalmente vulnerables, ya que sus plumas viejas y dañadas se caen antes de que les crezca un plumaje nuevo e impermeable. Sin un aislamiento adecuado, los pingüinos corren el riesgo de morir congelados si entran en aguas heladas.

Sin embargo, la disminución sin precedentes del hielo marino antártico entre 2022 y 2024 ha dejado vastas áreas sin plataformas de muda adecuadas. Las imágenes satelitales revelan una disminución dramática en las colonias de pingüinos visibles, lo que lleva a los científicos a temer que miles puedan haber muerto.

“Este fue realmente un momento de ‘Dios mío’”, dice el Dr. Peter Fretwell del British Antártida Survey, que ha estudiado a los pingüinos emperador durante dos décadas. “De repente piensas, bueno, ¿tenemos tiempo para salvarlos?”

El impacto de la pérdida récord de hielo

El hielo marino del verano antártico se desplomó de un promedio de 2,8 millones de kilómetros cuadrados a un mínimo histórico de 1,79 millones de kilómetros cuadrados en 2023. Aunque hubo una recuperación modesta en 2025, el daño ya era grave. Los investigadores, que anteriormente identificaron grandes montículos de plumas caídas en áreas como Marie Byrd Land, ahora encuentran muy pocos signos de actividad de pingüinos en las mismas regiones.

En 2022, cuando los niveles de hielo colapsaron, las observaciones satelitales mostraron solo 25 grupos de pingüinos donde deberían haber estado cientos. Al año siguiente, la situación empeoró y se detectaron aún menos aves. La pérdida no es gradual; es un evento catastrófico que ocurre en tiempo real.

Qué significa esto para los pingüinos emperador

La interrupción de la muda no es sólo una cuestión de comodidad; es una cuestión de vida o muerte. Los pingüinos dependen de sus plumas para aislarse e impermeabilizarse, y la muda es un proceso que consume mucha energía y los deja débiles y expuestos. Si se los obliga a entrar al agua antes de que su nuevo plumaje esté completo, probablemente morirán de hipotermia.

Si bien algunos pingüinos pueden intentar reubicarse en plataformas de hielo más estables, esto podría alterar los ciclos de reproducción y provocar una mayor disminución de la población. La especie ya enfrenta amenazas a largo plazo por el cambio climático, y esta nueva crisis acelera la urgencia de los esfuerzos de conservación.

Los hallazgos sirven como un claro recordatorio de que los efectos del calentamiento global pueden manifestarse rápida y dramáticamente. La pérdida de colonias de pingüinos no es un declive lento; es un evento abrupto y devastador.

El alcance total de las pérdidas quedará más claro con un próximo recuento de población en la región del Mar de Ross, donde los pingüinos migran para reproducirse y mudar. Por ahora, el destino de los pingüinos emperador está en juego, lo que subraya la necesidad inmediata de tomar medidas para mitigar el cambio climático y proteger esta especie icónica.