Londres está abordando el impacto ambiental de los árboles de Navidad desechados con planes innovadores que están convirtiendo los desechos festivos en recursos reutilizables. Cada año, se estima que siete millones de árboles de Navidad reales terminan en los vertederos del Reino Unido, pero un movimiento creciente de empresas y ayuntamientos ofrece alternativas sostenibles.

Alquilar árboles vivos: una tendencia creciente

Una opción cada vez más popular es alquilar un árbol de Navidad vivo en lugar de comprar uno cortado. Empresas como London Christmas Tree Rental proporcionan árboles en macetas que se devuelven después de la temporada navideña para cultivarlos y reutilizarlos el año siguiente. El fundador Jonathan Mearns explica el proceso simple: “Alquilar, regar, devolver”. Los clientes pueden elegir entre cuatro centros en todo Londres, recoger su árbol, cuidarlo durante las vacaciones y luego devolverlo a una granja para que siga creciendo. Algunos clientes incluso se reencuentran con el mismo árbol año tras año y lo ven crecer un poco más.

Este modelo atrae a clientes que buscan opciones ecológicas. “Simplemente me gusta la idea, es más respetuosa con el medio ambiente”, dijo un cliente a la BBC de Londres.

Reutilización de residuos: de árboles a materiales de construcción

Más allá de los planes de alquiler, algunas empresas están encontrando nuevos usos para los árboles desechados. El Grupo ORNA en Peckham convierte árboles no deseados en materiales de construcción. El cofundador Hugo Knox describe cómo surgió la idea a partir de una experiencia de primera mano vendiendo árboles: “Vi todos los desechos de primera mano en las calles de Londres, y eso fue lo que me llevó al Grupo ORNA”.

El grupo corta árboles y los combina con aglutinantes naturales para crear nuevos materiales, evitando de manera efectiva los desechos de los vertederos.

El Impacto Ambiental: Real versus Artificial

El impacto ambiental de los árboles reales es significativo, pero no necesariamente peor que el de los artificiales. Carbon Trust estima que un árbol real de 2 metros enviado a un vertedero puede tener una huella de carbono de 16 kg, en comparación con los 3,5 kg de un árbol que se descompone naturalmente. Sin embargo, un árbol artificial utilizado durante varios años puede tener emisiones generales más bajas.

La mayoría de los distritos de Londres ya ofrecen programas de reciclaje y puede encontrar información sobre el plan de su ayuntamiento en London Recycles.

En conclusión, Londres es pionera en soluciones sostenibles para los residuos de árboles de Navidad, desde programas de alquiler que reutilizan árboles vivos hasta la reutilización de árboles desechados para convertirlos en materiales de construcción. Estas iniciativas demuestran una creciente conciencia de la responsabilidad ambiental y un cambio hacia enfoques más circulares de las tradiciones festivas.