En 2025 se produjo una ola de avances científicos que redefinieron lo que creíamos posible. Desde el rayo más largo jamás registrado hasta los primeros genomas diseñados por IA, los investigadores traspasaron los límites de nuestra comprensión de la física, la biología e incluso el comportamiento animal. Estos logros no son sólo números; revelan cómo funciona nuestro planeta, cómo evoluciona la vida y hacia dónde nos lleva la tecnología.
Clima extremo: el rayo más largo del mundo
Un relámpago sin precedentes se extendió a lo largo de 830 kilómetros (516 millas) desde Texas hasta Missouri en octubre de 2023, lo que lo convierte oficialmente en el megadestello más largo jamás documentado. Esto supera el récord anterior, logrado por un rayo sobre América del Sur, por más de 120 kilómetros. Megadestellos como este son raros y ocurren en menos de 1 de cada 1.000 tormentas eléctricas en todo el continente americano. Este descubrimiento resalta el poder extremo de los eventos atmosféricos y la precisión cada vez mayor con la que podemos medirlos.
Especies invasoras: los mosquitos llegan a Islandia
Durante años, Islandia fue uno de los últimos lugares libres de mosquitos de la Tierra. Eso cambió este año cuando científicos ciudadanos detectaron tres mosquitos Culiseta annulata en el país. Si bien esta especie es común en las regiones más frías de Europa, su presencia en Islandia plantea dudas sobre su supervivencia a largo plazo en el duro clima nórdico. Este evento subraya cómo el cambio climático y la actividad humana están alterando la distribución de las especies.
Inteligencia artificial: diseñando la vida desde cero
En un logro histórico, los sistemas de inteligencia artificial generaron el código genético completo de 16 virus diseñados para matar bacterias. Esta es la primera vez que la IA ha creado con éxito genomas funcionales, incluso si se limita a organismos no amenazantes. La tecnología aún es imperfecta, como lo demuestran experimentos en los que los artículos enviados por IA requirieron corrección humana. Sin embargo, este paso allana el camino para diseñar organismos vivos con una precisión sin precedentes.
Historia antigua: las momias más antiguas desenterradas
Las momias más antiguas conocidas fueron descubiertas en el sudeste asiático y datan de hace más de 10.000 años. Estos restos se conservaron mediante un lento secado con humo sobre incendios, lo que antecedió la momificación egipcia y sudamericana en aproximadamente 7.000 años. Este descubrimiento reescribe nuestra comprensión de las primeras prácticas funerarias y el ingenio de las culturas antiguas.
Los orígenes de la Tierra: las rocas más antiguas reveladas
En el noreste de Canadá, los investigadores identificaron rocas que datan de 4.160 millones de años, lo que las convierte en una de las más antiguas de la Tierra. Estos hallazgos respaldan estimaciones anteriores de 2008 que sugieren que las rocas del Eón Hadeano, un período en el que el planeta fue bombardeado por asteroides, pueden ser incluso más antiguas (hasta 4.300 millones de años). El estudio de estas rocas proporciona información crítica sobre la formación más temprana de la Tierra y las condiciones que permitieron que surgiera la vida.
Inteligencia animal: ¿un lobo que utiliza herramientas?
Se observó a un lobo gris en Columbia Británica arrastrando una trampa para cangrejos hasta la orilla y alimentándose del cebo, lo que potencialmente marca el primer caso documentado de uso de herramientas por parte de un cánido. Algunos científicos debaten si esto califica como un verdadero uso de herramientas, ya que el lobo no instaló la trampa. Sin embargo, el comportamiento demuestra notables habilidades para resolver problemas en la naturaleza.
Colisiones cósmicas: fusión masiva de agujeros negros
La mayor colisión de agujeros negros jamás registrada involucró a dos agujeros negros con masas superiores a 100 veces la del sol. El agujero negro resultante pesaba unas 225 masas solares. Este evento desafía las teorías físicas actuales porque agujeros negros tan masivos no deberían formarse mediante un colapso estelar convencional. El misterio persiste: ¿estos agujeros negros se fusionaron repetidamente o uno más pequeño consumió a uno más grande?
Estos descubrimientos resaltan que 2025 no fue simplemente un año más para la ciencia; Fue un año en el que se rompieron fronteras, se profundizaron los misterios y nuestra comprensión del universo cambió para siempre. Cada hallazgo plantea más preguntas, lo que lleva la búsqueda del conocimiento a un territorio aún más inexplorado.
