Desde hace siglos, los científicos saben que la gravedad afecta a todos los objetos por igual, independientemente de su masa o composición. Este principio, conocido como principio de equivalencia débil, es la piedra angular de la teoría de la relatividad general de Einstein. Ahora, un experimento histórico confirma que incluso la antimateria, una de las sustancias más exóticas del universo, se comporta según esta regla, cayendo hacia abajo como la materia ordinaria.

El contexto histórico: de Galileo a Einstein

El concepto de aceleración gravitacional universal se remonta a los experimentos de Galileo, donde demostró que objetos de diferentes pesos caen con la misma velocidad en el vacío. Einstein no intentó explicar por qué la gravedad afecta a todo por igual; simplemente lo asumió como una ley fundamental al formular su teoría de la relatividad general. Esta suposición se ha mantenido para toda la materia observada hasta hace poco.

El rompecabezas de la antimateria

La antimateria, predicha por el físico Paul Dirac en la década de 1920 como consecuencia de la conciliación de la mecánica cuántica con la relatividad especial, presenta un desafío único para esta comprensión. Las ecuaciones de Dirac sugirieron que para cada partícula existe una contraparte con carga opuesta pero masa idéntica. Cuando la materia y la antimateria se encuentran, se aniquilan entre sí, liberando energía. Esto hace que estudiar el comportamiento gravitacional de la antimateria sea increíblemente difícil.

El experimento ALPHA-g en el CERN

Los científicos del experimento ALPHA-g del CERN superaron estos obstáculos creando átomos de antihidrógeno neutros, emparejando antiprotones con positrones (antielectrones). Estos átomos neutros, a diferencia de la antimateria cargada, no se ven afectados por las fuerzas electromagnéticas. Para aislar la antimateria, los investigadores utilizaron una “trampa Penning” (una botella magnética para mantenerlos en su lugar) y enfriaron los antiátomos hasta casi el cero absoluto para minimizar el movimiento.

Los resultados: la antimateria cae hacia abajo

Al debilitar gradualmente el campo magnético, el equipo observó el comportamiento de los átomos de antihidrógeno atrapados. Si la antimateria desafiara el principio de equivalencia débil, podría haberse desplazado hacia arriba debido a alguna repulsión desconocida. En cambio, aproximadamente el 80% de los antiátomos cayeron por el fondo de la trampa, aniquilándose al entrar en contacto con las paredes del contenedor. Esto confirma que la antimateria es arrastrada hacia abajo por la gravedad, al igual que la materia ordinaria.

Qué significa esto para la física

El experimento no prueba que la gravedad y la mecánica cuántica concuerden ; todavía hablan idiomas diferentes. Pero sí refuerza la teoría de la relatividad general de Einstein al demostrar que es válida incluso para la antimateria. Sin embargo, el caso no está del todo cerrado. Los investigadores aún no han determinado si la antimateria cae con exactamente la misma aceleración que la materia. Una ligera diferencia, incluso del 1%, requeriría un replanteamiento fundamental de la gravedad.

Por ahora, el universo sigue siendo consistente: martillos, plumas y antihidrógeno caen a la misma velocidad. Esto no es una revolución en la física, sino una confirmación tranquilizadora de que el universo se comporta como esperamos.