Los científicos creen cada vez más que la vida puede haberse originado en una sustancia viscosa primordial adherida a las rocas mucho antes de la formación de las células. Esta teoría, aunque poco convencional, aborda lagunas fundamentales en la comprensión de cómo las moléculas simples evolucionaron hasta convertirse en formas de vida complejas.

El problema de los orígenes a base de agua

Las teorías tradicionales sobre el origen de la vida a menudo se centran en el agua como medio principal para la química prebiótica. Sin embargo, estos modelos luchan por explicar cómo las moléculas orgánicas inestables podrían ensamblarse en ARN o ADN sin un entorno estabilizador. El agua por sí sola no proporciona suficiente protección contra condiciones duras como la intensa radiación ultravioleta y las temperaturas extremas en la Tierra primitiva.

La hipótesis del gel: una solución pegajosa

Un equipo de investigación internacional propone que una matriz de gel semisólida ofrecía las condiciones ideales para el surgimiento de la vida. Al igual que las biopelículas que se encuentran hoy en día, estos geles habrían atrapado y organizado moléculas, proporcionando estabilidad y promoviendo reacciones químicas.

“Mientras muchas teorías se centran en la función de las biomoléculas, nuestra teoría incorpora el papel de los geles en el origen de la vida”, afirma el astrobiólogo Tony Jia.

Este gel prebiótico podría haber actuado como un escudo contra la radiación dañina y las temperaturas extremas, permitiendo que evolucionaran procesos químicos frágiles antes de que existieran las membranas celulares.

Cómo podrían haber funcionado los geles

El medio gel habría concentrado monómeros como nucleótidos y aminoácidos, reteniéndolos selectivamente para las reacciones. A diferencia del agua, los geles favorecen la polimerización (construcción de moléculas complejas) sobre la hidrólisis (descomposición). Es posible que el metabolismo temprano incluso haya surgido dentro del gel cuando las sustancias químicas intercambiaron electrones, impulsadas por la luz ultravioleta que penetraba en la matriz.

Protocélulas: ¿el resultado, no el comienzo?

El marco del gel primero sugiere que las protocélulas no fueron el primer paso en el origen de la vida, sino más bien el resultado de la organización química dentro de la sustancia viscosa primordial. Esto cambia el enfoque de la complejidad de las células tempranas al papel estabilizador de los geles prebióticos.

Implicaciones para la vida extraterrestre

Esta teoría amplía la búsqueda de vida más allá de la Tierra. En lugar de buscar sustancias químicas específicas, las misiones futuras pueden apuntar a estructuras como geles como posibles biofirmas. El marco del gel primero sugiere que la vida no requiere necesariamente agua líquida para comenzar, sólo el entorno pegajoso adecuado.

La idea de que la vida pudo haber comenzado en un ambiente simple y pegajoso es contradictoria, pero ofrece una solución convincente a problemas de larga data en la química prebiótica. La evidencia sugiere que los primeros pasos hacia la vida pueden haber sido mucho más difíciles de lo que se imaginaba anteriormente.