El pigmento responsable del pelo rojo, las pecas y la piel sensible al sol puede tener un superpoder inesperado: neutralizar una acumulación tóxica dentro de las células. Una nueva investigación sugiere que la feomelanina, el pigmento de color naranja a rojo que se encuentra en el cabello y las plumas, puede convertir el exceso de cisteína (un aminoácido que se vuelve dañino en altas concentraciones) en una sustancia inofensiva e incluso beneficiosa.
El problema de la cisteína
La cisteína es esencial para la vida, pero cuando se acumula más allá de los niveles seguros, causa daño oxidativo, un factor clave en el envejecimiento y las enfermedades. Este daño ocurre porque la cisteína puede reaccionar con el oxígeno para formar moléculas inestables que atacan a las células. El cuerpo debe equilibrar cuidadosamente los niveles de cisteína, y la producción de feomelanina parece ser una de las formas en que la naturaleza lo hace.
Cómo ayuda la feomelanina
Los científicos estudiaron los pinzones cebra para comprender cómo funciona la feomelanina. Los pinzones machos que no podían producir el pigmento mostraron un daño oxidativo significativamente mayor cuando se les daba una dieta alta en cisteína en comparación con aquellos que sí podían producirlo. Esto sugiere que la feomelanina actúa como una especie de “sumidero”, absorbiendo el exceso de cisteína y convirtiéndola en pigmento.
En particular, las hembras de los pinzones no producen naturalmente mucha feomelanina y no se vieron significativamente afectadas por el bloqueo de la producción. Esto refuerza la idea de que el beneficio está ligado al pigmento mismo.
Humanos y feomelanina
Los humanos pelirrojos tienen variaciones genéticas que aumentan la producción de feomelanina. El pigmento se concentra en zonas como los labios, los pezones y los genitales, pero también en el cabello y la piel. Si bien los niveles más altos de feomelanina están relacionados con un mayor riesgo de melanoma, esta nueva investigación sugiere que el impulso genético para producirla puede haber evolucionado para proteger a las células de la toxicidad de la cisteína.
“Estos hallazgos demuestran que la feomelanina tiene una función fisiológica: evitar la toxicidad del exceso de cisteína”, explican los autores del estudio.
Por qué esto es importante
No se trata sólo de pelirrojas. El mecanismo por el cual la feomelanina neutraliza la cisteína podría aplicarse a otros organismos, ayudándonos a comprender cómo los animales evolucionaron en la coloración mientras manejan la toxicidad interna. También plantea preguntas sobre por qué algunas personas acumulan cisteína más fácilmente que otras, lo que podría vincular la dieta, el medio ambiente y la predisposición genética con la salud celular. Los hallazgos pueden eventualmente informar estrategias para prevenir el daño oxidativo en cualquier persona, no solo en aquellos con piel clara y cabello ardiente.