Observaciones recientes del Telescopio Espacial James Webb (JWST) sugieren que las galaxias distantes e inusualmente brillantes, denominadas “pequeños puntos rojos” (LRD, por sus siglas en inglés), pueden no ser tan extraordinarias como se creía al principio. Los datos iniciales indicaron que estas galaxias podrían contener una densidad de estrellas sin precedentes o agujeros negros que excedieran los tamaños esperados para su edad, lo que requeriría revisiones importantes de los modelos cosmológicos. Sin embargo, nuevos hallazgos sugieren que estas galaxias probablemente contengan agujeros negros “bebés” más pequeños.
El misterio de los puntitos rojos
En sus primeras observaciones del universo primitivo, JWST detectó cientos de galaxias muy luminosas y desplazadas al rojo. Su extremo brillo planteó un desafío a las teorías existentes: o contenían una concentración increíblemente alta de estrellas, o sus agujeros negros centrales eran mucho más masivos de lo esperado. Ambos escenarios habrían puesto a prueba la comprensión actual de la formación de galaxias y agujeros negros.
¿Polvo o algo más?
Las primeras interpretaciones asumieron que el color rojo de los LRD se debía a la abundancia de polvo, similar a las galaxias rojas más cercanas a casa. Sin embargo, análisis recientes han puesto en duda esta suposición. Los investigadores encontraron poca evidencia de una cantidad sustancial de polvo dentro de estas galaxias, lo que llevó a una reevaluación de su naturaleza.
Estimaciones de brillo revisadas
Las mediciones de brillo originales se basaron en la extrapolación de frecuencias de luz de hidrógeno específicas, asumiendo una absorción de luz estándar relacionada con el polvo. Un nuevo estudio, dirigido por Jenny Greene de la Universidad de Princeton, midió directamente la luz en múltiples frecuencias (incluidos rayos X e infrarrojos). Los resultados revelaron que los LRD son al menos diez veces más tenues de lo estimado inicialmente en la mayoría de las longitudes de onda, excepto en la luz visible.
Implicaciones para la masa del agujero negro
Esta realidad más oscura tiene consecuencias importantes para los agujeros negros en el centro de los LRD. Según Greene, “si en realidad no hay tanta luz allí como pensábamos, las masas de los agujeros negros probablemente sean mucho más modestas”. Esto alivia la tensión anterior, lo que sugiere que estos agujeros negros no son tan masivos como se temía anteriormente.
Agujeros negros “bebés” y estrellas de agujeros negros
Rohan Naidu, del MIT, sugiere que estos agujeros negros pueden considerarse agujeros negros “bebés”, potencialmente incrustados dentro de una clase especial de estrellas de agujeros negros: un agujero negro rodeado de gas denso. Naidu señala que, a diferencia de los típicos agujeros negros donde se oculta mucha energía, los LRD parecen emitir la mayor parte de su energía en longitudes de onda visibles para los telescopios.
Incertidumbre persistente
No todos los investigadores están de acuerdo. Roberto Maiolino, de la Universidad de Cambridge, advierte que la luz emitida indica la tasa de crecimiento, no la masa total, lo que deja cierta incertidumbre sobre el verdadero tamaño de los agujeros negros. Greene sostiene que la reducción de las emisiones de fotones implica una escala de masa general más pequeña, lo que sugiere que los agujeros negros son menos masivos de lo que se pensaba anteriormente.
En conclusión, nuevos datos sugieren que las galaxias primitivas pueden no albergar los monstruosos agujeros negros que inicialmente se temían. En cambio, parecen contener agujeros negros más pequeños y típicos, lo que alivia las tensiones con los modelos cosmológicos actuales.
