El 17 de febrero de 2026, un sorprendente eclipse solar anular, a menudo llamado “anillo de fuego”, iluminó los cielos sobre la Antártida. Este raro espectáculo fue observado sólo por un pequeño número de personas estacionadas en la remota Estación de Investigación Concordia.

¿Qué hace que este eclipse sea único?

Un eclipse anular ocurre cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol, pero está demasiado lejos en su órbita para cubrir completamente el disco solar. Esto deja un brillante anillo de luz solar visible alrededor del borde de la Luna, creando el espectacular efecto de “anillo de fuego”.

Este evento en particular fue visible a lo largo de un camino estrecho a través de la Antártida. La Estación de Investigación Concordia, ubicada tierra adentro a más de 10,500 pies de altitud, cayó directamente dentro de ese camino, dándole a su tripulación un asiento de primera fila para ver el fenómeno. El pico del eclipse duró sólo dos minutos a las 7:47 p.m. hora local (6:47 a. m. EST/1247 GMT), precedido y seguido por aproximadamente dos horas de fases de eclipse parcial.

¿Por qué es importante esto?

La Estación Científica Concordia es uno de los puestos científicos más aislados de la Tierra. Situada a más de 680 millas tierra adentro, la estación soporta condiciones extremas, incluidos meses de oscuridad total y temperaturas que caen a -112°F (-80°C) en invierno.

Si bien naves espaciales como Proba-2 capturaron el eclipse desde órbita, esta vista desde tierra desde la Antártida es excepcionalmente rara. El evento destaca cómo pocas personas en la Tierra presenciaron este sorprendente fenómeno natural, lo que lo convierte en un punto de observación singular en el fondo del mundo.

La rareza de este evento subraya la perspectiva única que ofrecen estaciones de investigación remotas como Concordia.

El eclipse sirve como recordatorio del poder y la belleza de los eventos celestes, incluso en los entornos más remotos y hostiles. La capacidad de observar tales fenómenos desde la Tierra sigue siendo un privilegio que pocos experimentan.