Rocket Lab lanzó con éxito su primera misión de 2026 el 22 de enero, desplegando dos satélites para la empresa espacial europea Open Cosmos en una órbita terrestre baja precisa. El lanzamiento, realizado desde las instalaciones de Rocket Lab en Nueva Zelanda, marca un paso clave en los esfuerzos de Open Cosmos para expandir sus servicios de datos y observación de la Tierra por satélite.
Detalles de la misión e implementación
La misión, denominada “El Cosmos te verá ahora”, utilizó el cohete Electron de Rocket Lab. El despegue se produjo a las 5:52 a.m. EST (1052 GMT; 11:52 p.m. hora local en Nueva Zelanda). Aproximadamente 70 minutos después del lanzamiento, la etapa de patada de Electron posicionó con precisión los dos satélites Open Cosmos en una órbita circular a 652 millas (1.050 kilómetros) sobre la Tierra.
Este despliegue es parte del plan de Open Cosmos para establecer una constelación de satélites de telecomunicaciones en órbita terrestre baja. La empresa se especializa en simplificar el acceso a los datos de observación de la Tierra (EO), con el objetivo de eliminar barreras para las empresas que tradicionalmente no están involucradas en el espacio.
Cosmos abierto y el futuro del acceso satelital
Open Cosmos enfatiza su enfoque simplificado para las misiones satelitales, que reduce los costos y la complejidad para los clientes. Sus servicios incluyen diseño, construcción, operación y análisis avanzado de datos de satélites. Como se indica en su sitio web, su objetivo es hacer que los datos de EO sean accesibles para todas las empresas, permitiendo soluciones para los desafíos globales.
“Nuestro enfoque no sólo reduce drásticamente los costos, la complejidad y los plazos de las misiones, sino que también simplifica el acceso a los datos de EO [observación de la Tierra] de una manera que elimina las barreras para que todas las empresas, incluso los clientes no espaciales, aborden los desafíos más urgentes de la sociedad”.
Expansión continua de Rocket Lab
Este lanzamiento fue el número 80 de Rocket Lab en general, y la gran mayoría de los cuales se llevaron a cabo utilizando el cohete Electron de 59 pies de altura. La empresa también opera una versión suborbital de Electron, HASTE, utilizada para probar tecnologías hipersónicas.
El papel de Rocket Lab a la hora de facilitar el acceso al espacio para cargas útiles más pequeñas sigue siendo crucial en la creciente comercialización de servicios espaciales. Esta misión destaca el papel cada vez mayor de las empresas privadas en el despliegue y operación de infraestructura satelital para aplicaciones públicas y comerciales.

























