La crisis mundial del plástico no se trata sólo de los residuos de los consumidores; es una expansión deliberada impulsada por los gigantes de los combustibles fósiles. Un nuevo libro, “Plastic Inc.” de la periodista Beth Gardiner, expone cómo las grandes corporaciones –incluidas ExxonMobil y Saudi Aramco– están aumentando activamente la producción de plástico mientras echan la culpa a los individuos.

El cambio de enfoque: de los residuos a la producción

La mayor parte del discurso público se centra en la gestión de los desechos plásticos: playas llenas de basura, vida silvestre dañada o esfuerzos de reducción personal. Sin embargo, el problema central es el implacable aumento de la creación de plástico impulsado por intereses petroquímicos. Si bien se anima a los consumidores a utilizar menos plástico, empresas como Exxon y Saudi Aramco están aumentando activamente la producción para los próximos años.

Estrategias corporativas: desinformación y lobby

La investigación de Gardiner revela tácticas que reflejan directamente las utilizadas por las grandes tabacaleras y petroleras: campañas agresivas de desinformación, culpar a los consumidores por la contaminación y cabildeo político despiadado. La industria no responde pasivamente a la demanda; lo está creando activamente.

“Hemos perdido el foco en el origen del plástico… las industrias de combustibles fósiles y petroquímica. Están aumentando su producción de plástico”. -Beth Gardiner

Esto no es un subproducto accidental de las fuerzas económicas. Es una medida calculada de empresas poderosas para asegurar ganancias futuras, incluso cuando la contaminación plástica empeora y el cambio climático se acelera. El sistema actual no se trata de solucionar el problema; se trata de maximizar la producción de plástico.

La realidad es que hasta que se aborde la fuente de la crisis del plástico –es decir, el impulso de expansión de la industria de los combustibles fósiles– los esfuerzos para reducir los residuos seguirán siendo en gran medida simbólicos. El foco debe pasar de la responsabilidad individual a la responsabilidad corporativa.