Un comité federal estadounidense, conocido coloquialmente como el “Escuadrón de Dios” debido a su poder para eximir proyectos de regulaciones ambientales, votó a favor de permitir la perforación de petróleo y gas en el Golfo de México a pesar del riesgo para especies en peligro de extinción. La decisión, aprobada por unanimidad, marca sólo la tercera vez en los 53 años de historia del comité que anula las protecciones bajo la Ley de Especies en Peligro.
Justificación de seguridad nacional
La medida sigue una solicitud directa del Secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien argumentó que asegurar la producción nacional de petróleo es vital para la seguridad nacional. Hegseth citó recientes acciones hostiles por parte de Irán, incluido el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz—una ruta crítica para el transporte de petróleo—como evidencia de la necesidad de autosuficiencia. La votación del comité se produce después de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán el 28 de febrero, contribuyendo a un aumento en los precios de la gasolina en el surtidor, que ahora han superado los 4 dólares a nivel nacional por primera vez en casi cuatro años.
Impacto en las especies en peligro de extinción
Los grupos ambientalistas condenaron inmediatamente la decisión, advirtiendo que podría llevar a la extinción a la ballena de Rice, que se encuentra en peligro crítico de extinción. Sólo 51 de estas ballenas permanecen en estado salvaje, y su población ya ha disminuido en más del 20% tras el derrame de petróleo de Deepwater Horizon en 2010. El Golfo de México alberga al menos otras 19 especies amenazadas y en peligro de extinción, incluidas tortugas marinas, mantarrayas gigantes y formaciones de coral, todas las cuales ahora enfrentan un mayor riesgo debido a la expansión de las perforaciones.
La Ley de Especies en Peligro y Exenciones
La Ley de Especies en Peligro de 1973 fue diseñada para proteger a las especies vulnerables de los efectos negativos del desarrollo. La ley incluye medidas como restricciones de hábitat para evitar daños o muertes debido a proyectos como la construcción de presas. Sin embargo, el Comité de Especies en Peligro tiene la autoridad para eludir estas protecciones cuando la seguridad nacional o los requisitos inevitables del proyecto lo justifiquen.
Hegseth vinculó explícitamente la exención con tensiones geopolíticas más amplias, afirmando que los litigios de grupos ambientalistas habían obstaculizado anteriormente las operaciones de petróleo y gas. Formuló la decisión como un medio para integrar la producción de petróleo y gas con la protección responsable de las especies en peligro de extinción, aunque los críticos cuestionan la viabilidad de tal equilibrio.
Esta decisión subraya una clara compensación entre los objetivos de seguridad energética a corto plazo y la preservación de la biodiversidad a largo plazo. Las implicaciones se extienden más allá de la ballena de Rice y potencialmente aceleran el declive de múltiples especies en un ecosistema frágil.

























