Un nuevo y poderoso ensayo fotográfico del fotógrafo Yuri Segalerba, titulado El ascenso de las temperaturas, documenta una frontera biológica cambiante en Nepal. La colección revela una triste realidad: el dengue, la enfermedad transmitida por mosquitos que se propaga más rápidamente en el mundo, está migrando a regiones de gran altitud que antes estaban protegidas por el frío.

Una nueva frontera para las enfermedades

Históricamente, los mosquitos responsables de transmitir el dengue, Aedes aegypti y Aedes albopictus, estaban restringidos a elevaciones inferiores a los 2.100 metros. Sin embargo, el aumento de las temperaturas globales está rompiendo estas barreras naturales.

El ensayo destaca a Chandannath como un indicador crítico de este cambio. Situado a 2.438 metros sobre el nivel del mar, es ahora uno de los pueblos más altos donde se han identificado estos mosquitos y sus larvas. Esta migración sugiere que a medida que el Himalaya se calienta, vastas áreas que antes se consideraban “zonas seguras” se están volviendo hospitalarias para los vectores de enfermedades.

La magnitud del brote

La propagación no está localizada; es sistémico. Datos recientes indican una expansión masiva del virus en Nepal:
Alcance geográfico: El virus se ha detectado en 76 de 77 distritos.
Impacto humano: Solo en 2025, se han registrado aproximadamente 9.000 infecciones y seis muertes.
La amenaza “invisible”: Los expertos advierten que es probable que estas cifras sean mucho más altas de lo informado. Debido a que aproximadamente el 90% de las infecciones por dengue son asintomáticas, muchos casos (y potencialmente muchas muertes) pasan desapercibidos para el sistema de salud formal.

La colisión de la tradición y la ciencia

La migración del dengue presenta un desafío único para el panorama cultural y médico de Nepal. Segalerba señala que este es un momento en el que tradiciones médicas milenarias se ven repentinamente obligadas a enfrentar un patógeno que nunca antes habían encontrado.

En respuesta, se está llevando a cabo un esfuerzo en múltiples frentes para gestionar la crisis:

1. Monitoreo científico

El Consejo de Investigación Sanitaria de Nepal (NHRC), en colaboración con el Instituto de Medicina Tropical de Amberes, está llevando a cabo una investigación rigurosa. Los científicos están examinando larvas y adultos de mosquitos para detectar:
Resistencia a los insecticidas: Si los mosquitos están evolucionando para sobrevivir a los tratamientos químicos.
Adaptación: Cómo las especies cambian físicamente para prosperar en altitudes más altas.

2. Educación comunitaria

Las instituciones académicas están saliendo del laboratorio a las calles. En la Universidad de Tribhuvan, los profesores están llevando a cabo campañas de concientización en las escuelas secundarias, utilizando larvas vivas para enseñar a los estudiantes sobre los hábitos de reproducción y la necesidad de eliminar el agua estancada.

3. Defensa tradicional y local

Mientras la ciencia moderna rastrea el virus, las comunidades locales dependen de una combinación de herramientas antiguas y prácticas:
Sowa Rigpa: Los practicantes continúan utilizando la medicina tradicional tibetana para tratar a los pacientes.
Medidas preventivas: En áreas como Chandannath, el uso de mosquiteros se ha convertido en una práctica diaria vital para que las familias protejan a los miembros vulnerables, incluidos los bebés.

Resumen

El aumento del dengue en los distritos de gran altitud de Nepal es una consecuencia directa del cambio climático, que crea una crisis de salud pública que amenaza tanto a los sistemas médicos modernos como a las antiguas prácticas tradicionales. A medida que los mosquitos ascienden hacia el Himalaya, la ventana para una prevención eficaz y una adaptación científica se está cerrando rápidamente.