3.001 huesos.
Esa es la cifra bruta extraída de la tierra cerca de la estación Hanson Ranch, Wyoming, durante dos décadas. De 1997 a 2017. Allí se sientan. En silencio. Esperando ser leído.
¿La mayoría de ellos? Perteneciente a Edmontosaurus annectens. Dinosaurios con pico de pato. Cosas gigantes que comían plantas y que vivieron justo al final del Cretácico.
Pero esto es lo que pasa con los huesos viejos. La gente supone que los agujeros significan dientes. Equivocado.
Bethania Siviero, de la Universidad de Loma Linda, conoce este dolor. Ella y su equipo se cansaron de ver “marcas de dientes” en los fósiles cuando en realidad no eran más que extrañas peculiaridades naturales.
“La identificación errónea ha dado lugar a interpretaciones engañosas”.
Bastante simple, ¿verdad? No lo es.
De esa enorme pila, sólo trece huesos tenían algo parecido a marcas de mordiscos. Trece.
Le hicieron tomografías computarizadas. Miró de cerca.
Uno era una característica natural. Sólo anatomía. No violencia.
Quedaban doce. Huellas reales.
Algunos coincidían con patrones conocidos, como Knethichnus paralelolum. Algunos coincidían con Linichnus serratus. Cuando compararon el espaciamiento de los daños en los dientes de los depredadores locales, sólo un depredador encajaba en el perfil.
Tiranosaurio rex.
Pero espera.
¿Los cazó T-rex? ¿Matarlos frescos y desgarrar la carne?
Probablemente no.
Los huesos no muestran curación. Los animales probablemente estaban muertos. O morir. El T-rex no persiguió a estos gigantes en la escena de una película de gran éxito. Encontró las sobras. Buscó comida.
Piensa en eso por un segundo. El carnívoro más famoso de la historia. Reducido a hurgar en la basura.
El estudio también actualiza el libro de reglas. Deja de llamar a cada depresión una marca de diente.
“No todas estas características son marcas de dientes”.
Los hallazgos se publicaron hoy en PLoS ONE. Siviero et al., 2026.
Entonces. Carroñeros. No cazadores. O tal vez ambas cosas, dependiendo de lo que trajera el viento. Los huesos no mienten, pero tampoco gritan.
Identificar correctamente las depresiones óseas es importante porque no todo esto son marcas de dientes.
¿Qué crees que come cuando no queda nada que buscar en la basura? 🦕
